La ciudad de Pamplona ha decidido endurecer su normativa sobre el uso de patinetes eléctricos y bicicletas, introduciendo multas que pueden alcanzar los 200 euros por diversas infracciones. Esta medida busca abordar el creciente número de accidentes y violaciones de las reglas de circulación que involucran vehículos de movilidad personal.
A partir de este mes de octubre, la Policía Municipal de Pamplona llevará a cabo una serie de controles especiales para asegurar el cumplimiento de la ordenanza de tráfico. El concejal de Seguridad y Convivencia Ciudadana, Endika Alonso, manifestó que la vigilancia se intensificará debido a un notable incremento en las infracciones, señalando que esta situación ha suscitado preocupaciones en varios sectores de la comunidad, incluidos grupos municipales y el Consejo del Mayor.
Durante el año en curso, los datos muestran una alarmante tendencia: en los primeros nueve meses de 2025, se han reportado 127 accidentes relacionados con patinetes eléctricos, superando la cifra total de 104 accidentes registrados en todo 2024. El informe destaca que en un 66% de estos incidentes, la culpa fue atribuida a los vehículos de movilidad personal, un aumento respecto al 56% del año anterior.
Con el fin de revertir esta situación, los agentes de la policía harán hincapié en el respeto a la ordenanza que regula la movilidad, que especifica las áreas apropiadas para cada tipo de vehículo, así como las pautas de convivencia y límites de velocidad. Las infracciones que serán objeto de mayor atención incluyen el uso indebido de las aceras y el incumplimiento de normas básicas de seguridad, como la falta de casco y elementos reflectantes.
A pesar de que la legislación actual solo exige el uso de casco a ciclistas menores de 16 años, se prevé que se intensifique la supervisión sobre otras conductas irregulares, como saltarse luces rojas o no mantener la distancia mínima de 1,5 metros con los peatones en zonas residenciales. La campaña de control del tráfico se realizará durante diferentes partes del día, priorizando los momentos de mayor afluencia, como la entrada y salida de los colegios y el horario laboral.
Las zonas más vigiladas incluirán áreas problemáticas como Los Ensanches de Pamplona, donde se han recibido numerosas quejas sobre el incumplimiento de la normativa. A diferencia de campañas informativas anteriores, este enfoque será punitivo, con multas que varían según la gravedad de la infracción.
Las infracciones más severas, como conducir sin casco o sin iluminación adecuada, acarrearán sanciones de 200 euros. Otras infracciones, como transitar por aceras o llevar más personas que las autorizadas, serán penalizadas con multas de 30 euros. Este tipo de controles se repetirán regularmente, buscando no solo sensibilizar a la comunidad, sino asegurar que todos cumplan con las normativas establecidas.
En los ocho operativos realizados hasta la fecha en 2025, se han verificado más de 11.000 vehículos de movilidad personal, resultando en 489 denuncias. Esta serie de esfuerzos busca reducir la creciente siniestralidad asociada al uso de patinetes eléctricos y bicicletas, crucial en un contexto donde los datos reflejan un aumento significativo de accidentes.
Además, se prevé la inclusión de la formación sobre el uso seguro de patinetes en el programa ‘Biciescuela’ en los próximos meses. Este esfuerzo educativo complementa las medidas punitivas, con el objetivo de mejorar la conducta vial y fomentar una convivencia más segura en las calles de Pamplona.
En términos de accidentes, los datos muestran un crecimiento considerable: de enero a septiembre de 2025, se han reportado 217 incidentes relacionados con patinetes, así como 114 accidentes con bicicletas. Las áreas más afectadas por estos siniestros incluyen Iturrama, Rochapea y San Juan, lo que subraya un claro llamado a la necesidad de una mayor responsabilidad entre los usuarios de estos medios de transporte.
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