En la ciudad de Pamplona, el 23 de septiembre, se ha dado inicio a un estudio que busca investigar la población de lepidópteros nocturnos, que incluye tanto mariposas como polillas, en varias secciones del parque fluvial de la región. Esta iniciativa ha sido liderada por la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP), quienes han manifestado que este análisis tiene como propósito fundamental medir la diversidad y la cantidad de estos insectos en diferentes áreas del parque, considerando su grado de uso por parte del público.
El trabajo está siendo llevado a cabo por los biólogos Roberto Simal y Ángel Herrero, pertenecientes a la consultora ambiental BHS. En cada una de las estaciones del año, se instalan puntos de muestreo en distintas localizaciones del parque, elegidos por sus variados niveles de tránsito (caminos, zonas de esparcimiento, playas, entre otros) y la influencia de la luz artificial en el entorno.
Para asegurar la validez de los resultados, también se han establecido áreas de control fuera del parque, donde no hay actividad pública, con el fin de garantizar que cualquier cambio observado esté directamente relacionado con las variables del estudio y no con factores externos.
Las estaciones de muestreo, conocidas como "trampas de luz", están dotadas de luces ultravioletas que atraen a los lepidópteros nocturnos. Cada noche, se configura un total de cuatro estaciones que operan desde el atardecer hasta el amanecer, maximizando así la cantidad de mariposas y polillas capturadas.
Estas trampas se componen de un cubo de aproximadamente 40 centímetros, elaborado de goma EVA. Su tapa superior cuenta con láminas de plástico transparente que permiten el acceso a las mariposas, mientras que la luz UV, situada en la parte superior, actúa como un potente imán para estos insectos.
El comportamiento de muchos de estos lepidópteros se ve influenciado por la luz, pues la utilizan para su comunicación. Las alas de muchas especies poseen pigmentos que reflejan la luz ultravioleta, creando impresionantes patrones que les ayudan en la búsqueda de pareja y en la obtención de alimento.
Además, junto a cada lateral del cubo se han colocado cajas de huevos que pretenden servir de refugio a los lepidópteros, aprovechando la forma y material de los cartones moldeados.
Al llegar la mañana, los biólogos recogen las trampas para contar, identificar y documentar fotográficamente las especies capturadas, liberando a las mariposas de inmediato después del análisis.
El cronograma de los investigadores contempla realizar cuatro muestreos a lo largo del año: uno en primavera, dos durante el verano y uno más en otoño, omitiendo el invierno ya que durante esta estación las mariposas adultas permanecen en estado larvario.
Hasta la fecha, se han realizado tres sesiones, siendo la más reciente en septiembre, con planes de concluir esta investigación en 2026. Aunque el estudio aún está en desarrollo, las primeras observaciones sugieren una notable presencia de la mariposa del boj, conocida científicamente como Cydalima perspectalis, una especie originaria de Asia que ha alcanzado un estatus de plaga en Europa durante más de una década.
La amenaza principal que representa esta especie no es la mariposa en su forma adulta, sino sus orugas, que se alimentan vorazmente de las hojas y cortezas de los bojes, provocando deshojes masivos que pueden llevar a la muerte del arbusto.
En este estudio se priorizan las especies más comunes y abundantes, pues son clave para entender las diferencias entre las áreas de uso público y las zonas de control. Además, los biólogos se muestran esperanzados en capturar ejemplares de la mariposa isabelina, al encontrarse sus estaciones de muestreo en el límite de su hábitat.
Este análisis de los lepidópteros nocturnos forma parte de un ambicioso proyecto que busca identificar diferencias en la utilización del espacio por diversos grupos de fauna, incluidos murciélagos, aves y mamíferos, en relación con las diferentes intensidades de uso público en el Parque Fluvial de Pamplona.
Una vez que concluyan las labores de campo para todos los estudios, se procederá a analizar los resultados de cada grupo faunístico, así como la biodiversidad del parque en su totalidad.
El costo total de este proyecto asciende a 67,177 euros, excluyendo IVA, y está financiado con recursos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, parte de los fondos europeos NextGenerationEU, administrados por el Gobierno de Navarra. Este esfuerzo se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística de la Comarca de Pamplona Rural, destacándose entre los proyectos favorecidos en la reciente convocatoria de Planes Territoriales de Sostenibilidad Turística 2023.
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