La Mancomunidad de Pamplona optimiza el sistema de agua para mayor resiliencia
Desde la primera semana de junio, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha iniciado la configuración estival de suministro de agua, que durará hasta la primera semana de noviembre. Durante este período, se suspende el uso del agua del manantial de Arteta, una fuente que tradicionalmente abastecía a la región en verano. La decisión responde a la implantación del modelo 2+1, que prioriza la operación de dos plantas potabilizadoras en todo el año, en lugar de tres durante el verano. Este cambio busca fortalecer la resiliencia del sistema ante las alteraciones meteorológicas vinculadas al cambio climático, además de mejorar la eficiencia y garantizar la calidad del agua suministrada. La estrategia permite además reducir el impacto ecológico en el río Udarbe y optimizar recursos humanos y técnicos. El cambio puede afectar las características organolépticas del agua en algunas zonas, aunque siempre se mantienen los estándares sanitarios. La medida refleja una apuesta por la adaptación a un escenario climático cambiante, en línea con las políticas de gestión de recursos hídricos en la región. A largo plazo, esta estrategia apunta a consolidar un sistema de abastecimiento más robusto y sostenible, que pueda afrontar futuras contingencias.