La FNMC distribuye una ordenanza para facilitar la aplicación del impuesto sobre viviendas deshabitadas en Navarra
La Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) ha enviado a los ayuntamientos de Navarra una propuesta de 'ordenanza tipo' para la implantación del impuesto sobre viviendas deshabitadas. La iniciativa pretende ofrecer una herramienta jurídica clara y flexible, permitiendo a cada municipio adaptar la normativa a sus circunstancias y promover la movilización de viviendas vacías. La medida se enmarca en un contexto de incremento en la oferta de vivienda y en un esfuerzo por abordar el parque residencial desocupado en la comunidad.
Este desarrollo se produce en un momento en el que la política de vivienda en Navarra ha adquirido mayor relevancia, especialmente ante la dificultad para garantizar el acceso a una vivienda digna en zonas urbanas y rurales. La normativa estatal y foral ya contempla la obligatoriedad de establecer este impuesto, aunque su implementación efectiva depende de la aprobación local de ordenanzas específicas. La FNMC busca facilitar ese proceso mediante esta guía estandarizada.
El presidente de la FNMC, Xabier Alcuaz, ha destacado que el objetivo no es imponer un modelo único, sino ofrecer un marco que permita a los municipios decidir el alcance del impuesto, cuyos tipos varían en función del tiempo de deshabitación. La escala va desde un 0,25% en el primer año hasta un 1,5% a partir del tercer ejercicio, aunque la decisión final sobre su aplicación será voluntaria para cada ayuntamiento.
Asimismo, ha señalado la importancia de contar con datos fiables, por lo que ha instado al Gobierno de Navarra a garantizar una actualización automática del Registro de Viviendas Deshabitadas. Solo las viviendas inscritas en este registro podrán ser gravadas, por lo que la colaboración institucional resulta fundamental para la efectividad de la medida.
Para fortalecer la puesta en marcha de estas normativas, la FNMC organizará talleres formativos dirigidos a personal técnico y político local. En ellos se abordarán aspectos como rehabilitación, viviendas colaborativas o zonas tensionadas, promoviendo un enfoque integral en la política de vivienda y facilitando la coordinación entre las administraciones.
Este impulso se produce en un contexto de creciente interés por la gestión del parque residencial y la necesidad de políticas más eficaces para reducir el stock de viviendas vacías. La colaboración entre entidades locales, autonómicas y nacionales se considera clave para afrontar los desafíos del mercado de vivienda en Navarra y garantizar el derecho a una vivienda adecuada.