Crónica Navarra.

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Inicia la renovación del histórico edificio de Telefónica en la avenida de Bayona, Pamplona.

Inicia la renovación del histórico edificio de Telefónica en la avenida de Bayona, Pamplona.

PAMPLONA, 19 de enero.

El próximo lunes 26 de enero, a las 18:00 horas, el auditorio de Civican será el escenario de una importante sesión de participación ciudadana enfocada en la reurbanización de la emblemática sede de Telefónica en la avenida de Bayona, situada en el barrio de San Juan de Pamplona.

Esta sesión marca el inicio de un proceso fundamental antes de que se lleve a cabo una decisión final en relación al futuro de este edificio, el cual ha quedado obsoleto y sin un uso definido.

El Ayuntamiento, en colaboración con Gaiaz 38 Taldea S.L., la empresa actual propietaria del inmueble, activará este proceso participativo tras la firma de un acuerdo en marzo. La intención es desarrollar una planificación urbanística adecuada para un edificio que "ya no satisface las necesidades de la comunidad y que anteriormente contaba con usos que no son más relevantes".

El concejal Joxe Abaurrea, responsable de Urbanismo y Agenda 2030 en el Ayuntamiento, enfatizó en una reciente rueda de prensa que el propósito de esta iniciativa es evitar que se trate exclusivamente de intereses privados. "Queremos que se encapsulen elementos de interés público", afirmó, destacando la oportunidad que representa para el barrio de San Juan.

El Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) tiene el claro objetivo de revitalizar el área, instaurar un centro cívico, que ha sido una demanda añeja de los vecinos, y aumentar la oferta de viviendas protegidas en la ciudad.

El primer paso del proceso del PEAU exige llevar a cabo una consulta comunitaria, que se presentará en cuatro enfoques diferentes: no intervenir, transformar el edificio en su estado actual en viviendas (una alternativa que prohibiría la inclusión del centro cívico), o desarrollar un nuevo complejo residencial que incluya un civivox en sus plantas bajas.

En caso de optar por la conversión en un nuevo edificio, los ciudadanos tendrán que decidir entre dos configuraciones: 13 o 16 plantas, con distintos tipos de viviendas y superficies que variarían entre 1.000 y 1.600 metros cuadrados destinados al equipamiento cultural.

Cerrando este ciclo de participación, la entidad promotora entregará al Ayuntamiento el plan final para su evaluación inicial y posterior presentación pública para alegaciones. La comunidad está invitada a participar activamente en este proceso.

El miércoles, el Consejo de Gerencia de Urbanismo recibirá una presentación de las distintas alternativas que se plantearán a la ciudadanía por parte de la promotora.

Luego, el 26 de enero se llevará a cabo una reunión abierta en Civican, accesible a todos los interesados, donde no será necesaria ninguna inscripción previa. En este encuentro, el equipo técnico expondrá las propuestas con apoyo visual y material explicativo.

Durante la sesión, se recogerán inquietudes sobre la planificación presentada, las alternativas disponibles y aspectos económicos vinculados a la sostenibilidad del proyecto.

Tras las exposiciones, se abrirá un espacio participativo donde los asistentes podrán formular preguntas y realizar valoraciones, brindando al equipo redactor la oportunidad de responder a sus consultas.

Además, para aquellos que deseen aportar ideas por correo, se habilitará una dirección de e-mail ([email protected]) disponible durante 20 días.

Cuatro opciones serán presentadas a la ciudadanía, teniendo en cuenta criterios de diseño del barrio en cuanto a densidad, sostenibilidad y nuevas dotaciones.

La primera opción contempla no realizar ninguna intervención, manteniendo así el uso actual del edificio (oficinas), que sigue vacío y en proceso de deterioro. Actualmente, no existe una demanda para este tipo de inmuebles.

La segunda alternativa propone aumentar la altura del inmueble, de 4 a 7 plantas, lo cual permitiría la creación de aproximadamente 28 viviendas (5 protegidas y 23 libres), aunque nuevamente sin espacio para un civivox, sin aportar mejoras al entorno urbano ni a los recursos públicos de la ciudad.

Las últimas dos opciones contemplan el diseño de un centro cívico, con espacios de 1.000 m2 y 1.600 m2, respectivamente, distribuidos en diferentes alturas y diseñados para una adecuada integración en el barrio de San Juan.