Crónica Navarra.

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Hombre condenado a 5 años de cárcel por agredir sexualmente a su compañera de piso en Pamplona.

Hombre condenado a 5 años de cárcel por agredir sexualmente a su compañera de piso en Pamplona.

En un reciente fallo, la Audiencia Provincial de Navarra ha decidido imponer una condena de cinco años de prisión a un hombre que perpetró una violación en su vivienda de Pamplona. Los hechos tuvieron lugar en noviembre de 2023, cuando la víctima, que había alquilado una habitación, fue agredida de manera violenta.

Además de la pena de prisión, el tribunal ha dictado que el condenado no podrá acercarse a la víctima ni comunicarse con ella durante una década. Posteriormente a cumplir su condena, deberá someterse a cinco años adicionales de libertad vigilada, en un intento de asegurar la seguridad y bienestar de la mujer afectada.

La sentencia también determina una indemnización de 20.000 euros a favor de la víctima, debido al daño moral sufrido. La suma incluye 15.000 euros que el acusado depositó antes del juicio, lo que le otorgó una atenuante significativa al haber reparado, en parte, el daño causado.

La Audiencia ha calificado al agresor como responsable de un delito de agresión sexual, que podría llevar penas de hasta 12 años, pero ha decidido reducir la sanción en uno o dos grados por la existencia de atenuantes, como la reparación del daño y el consumo de alcohol en el momento de los hechos, aunque esta última fue considerada marginal.

El tribunal argumentó su decisión de rebajar la condena en un solo grado, señalando que la atenuante de embriaguez apenas cumplió con los requisitos necesarios para ser considerada y que la indemnización había sido realizada poco antes del juicio, casi dos años tras la agresión.

La naturaleza de los hechos llevó a la Audiencia a imponer la máxima pena en este caso, dado que el acusado cometió tres violaciones en una sola noche. La investigación reveló que ambos habían estado de fiesta la noche anterior, y aunque ella rechazó su propuesta de mantener relaciones sexuales, él la sometió a la fuerza en varias ocasiones.

Después de la agresión, el individuo aparentemente desestimó el trauma infligido al decirle a la víctima que debía regresar a su habitación porque prefería dormir solo. Durante el incidente, el agresor estaba bajo los efectos del alcohol, lo que complicó aún más la situación.

Como resultado de la violación, la víctima ha enfrentado graves problemas de salud mental, incluyendo un trastorno de estrés postraumático que se manifiesta en flashbacks, pesadillas y sentimientos de culpa y vergüenza. Estos efectos perduraron mucho después del incidente, afectando su bienestar diario.

Durante el juicio, que tuvo lugar el 16 de septiembre, la fiscalía propuso una pena de ocho años, mientras que la acusación particular incluso elevó su solicitud a doce años. Por el contrario, la defensa del acusado abogó por su absolución, alegando que hubo consentimiento por parte de la mujer.

Sin embargo, la Audiencia, al valorar el caso, otorgó un alto grado de credibilidad a la declaración de la víctima, que se sostenía por pruebas corroborativas, como un informe forense que valida sus lesiones y un informe psicológico que documenta su estado emocional tras la agresión. Además, se presentaron mensajes de WhatsApp enviados por la víctima poco después del suceso, en los que confronta al acusado por su acción violenta.

El tribunal concluyó que la víctima presentó un relato coherente y consistente de los hechos, con detalles que, según ellos, son difíciles de inventar, lo que apuntala aún más la veracidad de su declaración ante el tribunal.