Geroa Bai exige financiación para acelerar el Plan Foral de Regadíos en Navarra
Geroa Bai ha presentado una moción en el Parlamento de Navarra solicitando una financiación adecuada para el Plan Foral de Regadíos. La propuesta busca ejecutar las inversiones en el menor tiempo posible, priorizando recursos propios, fondos europeos y banca. La medida pretende modernizar infraestructuras con un presupuesto superior a los 900 millones de euros, abarcando 54.000 hectáreas.
El contexto político actual en Navarra refleja una fuerte atención a la gestión del agua y la sostenibilidad agrícola, con partidos como Geroa Bai defendiendo que la modernización de los regadíos es clave para la seguridad alimentaria y el desarrollo económico del sector agrario. La propuesta surge en medio de un debate sobre el modelo de financiación y la necesidad de evitar modelos como el del peaje en la sombra, que ha sido criticado en el pasado.
Las implicaciones de esta moción apuntan a fortalecer la autonomía de Navarra frente a posibles incertidumbres en recursos hídricos y a garantizar la competitividad del sector agrícola. La construcción del Embalse de Valderrey y la mejora de infraestructuras son considerados esenciales para reducir costes energéticos y aumentar la eficiencia del riego. La propuesta también plantea que algunas superficies de regadío podrían cambiar de sistema de suministro sin reducir la dotación actual.
Desde una perspectiva política, la iniciativa refleja el interés del Gobierno foral en responder a las demandas del sector agrario y en promover un modelo sostenible, que también contemple energías renovables. La oposición y otros actores políticos analizarán la viabilidad presupuestaria y el impacto en la gestión de recursos hídricos, en un contexto de cambios climáticos que afectan a la disponibilidad de agua en Navarra.
En el horizonte, la aprobación de este plan podría marcar un paso decisivo hacia una agricultura más moderna y autosostenible en Navarra. La inversión en infraestructuras y en tecnologías sostenibles apunta a afrontar desafíos futuros, como el aumento de las temperaturas y la demanda creciente de alimentos. La gestión eficiente de recursos será clave para mantener la soberanía alimentaria en la comunidad autónoma.