Expresidentes de la Cámara de Comptos respaldan la imparcialidad y profesionalismo de Cabeza en su gestión.
PAMPLONA, 27 de marzo. Cuatro expresidentes de la Cámara de Comptos han salido en defensa de Ignacio Cabeza, actual presidente de la institución, tras la controversia generada por una cláusula de discrepancia presentada en un informe que evalúa las cuentas generales de Navarra del año 2024. En su carta, subrayan que los pilares fundamentales que guían la actuación de Cabeza son la "objetividad, profesionalidad y rigurosidad".
En su declaración, los expresidentes indican que la cláusula de discrepancia está diseñada para situaciones en las que se sugiere que podría haber manipulación de las conclusiones en una auditoría. No obstante, afirman que esto no aplica al caso actual, ya que el presidente y el equipo de auditores coinciden en que las observaciones del auditor se basan en juicios que carecen de fundamentos sólidos, así como en opiniones legales que contradicen la asesoría jurídica institucional. También mencionan que hay intromisiones en las competencias del Parlamento y Gobierno de Navarra que deben ser aclaradas.
Desde su perspectiva, la situación representa un desacuerdo entre el autor del informe y los otros órganos de la Cámara de Comptos. Aseguran que el presidente ha abordado el conflicto de manera acorde con la legislación foral pertinente y con un principio innegociable: en auditorías, cada afirmación debe estar respaldada por evidencia concreta. “No se permiten opiniones personales que no estén fundamentadas”, reiteran.
Los firmantes se refieren a Cabeza como un profesional bien conocido en el ámbito de la auditoría, quien antes de asumir la presidencia, tuvo una larga trayectoria como auditor en la Cámara desde 1987 hasta 2018. Resaltan su participación en entidades relevantes del campo de la auditoría pública y la contabilidad, como AECA, REA e IGAE, destacando su amplia experiencia y competencias.
Subrayan que están tratando con un profesional altamente respetado que ha dedicado su vida a la auditoría pública. “No hay lugar para la duda entre quienes le conocen en relación con los principios que guían su trabajo, tanto en su labor anterior como auditor como en su actual rol al frente de la Cámara de Comptos”, enfatizan.
Finalmente, señalan que, aunque la inclusión de una cláusula de discrepancia en un informe enviado al Parlamento es preocupante, sería aún más grave haber presentado un informe con errores. En su comunicado, revelan que la Cámara de Comptos desempeña una función esencial: iluminar la gestión de los fondos públicos en Navarra y ofrecer recomendaciones para su mejoramiento. Invitan a Cabeza y al equipo a continuar con su labor con la misma dedicación y rigor, asegurando así la credibilidad de la Cámara de Comptos.