El Plan Veo beneficia a casi 4.830 menores en Navarra en seis meses
Hasta el 2 de junio, Navarra ha registrado 4.828 menores beneficiarios de las ayudas del Plan Veo, que en total han atendido a más de 325.000 menores en toda España. Este programa, que financia hasta 100 euros en gafas y lentes de contacto, refleja la creciente demanda de la población infantil y adolescente para acceder a una atención visual adecuada.
El Plan Veo, en marcha desde diciembre de 2025, responde a una estrategia de política sanitaria que prioriza la accesibilidad y la equidad en salud visual. La elevada participación del sector óptico, con más de 7.700 establecimientos adheridos en toda España, ha facilitado que las familias puedan acceder a las ayudas en proximidad, reforzando la cobertura territorial en comunidades como Navarra.
El incremento de la financiación, que ahora alcanza los 70 millones de euros en 2026, busca garantizar la continuidad del programa en 2027 y adaptarse a la demanda. La mayoría de las ayudas se han destinado a adolescentes entre 12 y 16 años, con un predominio de niñas beneficiarias, lo que evidencia una tendencia en los patrones de uso y necesidad en salud visual durante la adolescencia.
La salud visual de los menores se ha centrado principalmente en el tratamiento del astigmatismo, miopía e hipermetropía, patologías que afectan en mayor medida a los jóvenes. La mayoría de las indicaciones provienen de profesionales de óptica-optometría, consolidando la colaboración entre el sistema sanitario y la atención especializada.
Este programa se enmarca en una estrategia de política pública que busca reducir desigualdades en salud, especialmente en poblaciones vulnerables y en zonas con menor acceso a servicios especializados. La reciente campaña de difusión bajo el lema 'Las gafas de los más jóvenes, por fin de la pública' refleja la voluntad de ampliar la cobertura y promover la equidad en salud visual en todo el territorio nacional.
Mirando hacia el futuro, la ampliación del Plan Veo y su consolidación como política de Estado podrían contribuir a mejorar la salud ocular infantil en toda España, reforzando la colaboración entre el sistema sanitario, el sector óptico y las administraciones públicas para garantizar el acceso universal a la salud visual.