El Parlamento navarro tumba la reforma del PPN de la renta garantizada
El Parlamento de Navarra rechaza la reforma del PPN de la renta garantizada, con el solo apoyo de su grupo y una parlamentaria no adscrita.
El Parlamento de Navarra rechazó este jueves tomar en consideración la proposición de ley foral del PPN que pretendía reformar la renta garantizada. Solo el PPN y la parlamentaria no adscrita Maite Nosti votaron a favor. UPN, PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin votaron en contra, y Vox se abstuvo.
La propuesta se apoyaba en cuatro ejes. El primero elevaba de dos a cuatro años el periodo de residencia legal y efectiva exigido en la comunidad. El segundo obligaba a iniciar un itinerario entre el Servicio Navarro de Empleo y el Servicio Social de inserción, que podía incluir formación u oferta de empleo. El tercero establecía la pérdida de la prestación para quien rechazase ese itinerario o una oferta laboral.
El PPN defendió la iniciativa señalando que en la última década se han destinado más de 1.000 millones de euros a la renta garantizada. Su portavoz, Javier García, sostuvo que el éxito de estas políticas debe medirse por los resultados sociales y no solo por el gasto, y calificó el modelo actual de fracaso.
El debate tuvo también una lectura interna en el Gobierno foral. El PSN respondió que el PPN busca evidenciar la falta de acuerdo entre los socios del Ejecutivo, mientras que Geroa Bai rechazó la propuesta por considerar que pretende debilitar el derecho a la prestación. Desde EH Bildu y Contigo-Zurekin se alertó de un recorte de derechos y de la subordinación del sistema navarro al estatal.
UPN, aun compartiendo buena parte del diagnóstico, planteó dudas sobre el autogobierno y las competencias forales en servicios sociales. Su principal objeción fue la vinculación de la prestación navarra con el Ingreso Mínimo Vital estatal. Vox, por su parte, cuestionó la existencia de dos sistemas con finalidades similares y defendió repensar el modelo en lugar de reformarlo.
Con el rechazo, la reforma queda descartada por ahora y el debate sobre el futuro de la renta garantizada sigue abierto. La compatibilidad con el Ingreso Mínimo Vital y el margen competencial de la comunidad seguirán siendo los puntos centrales de cualquier negociación futura.