El observatorio de Bertiz, un espacio pionero en Navarra para la observación de fauna silvestre
Desde su apertura en 2018, el 'hide' de Bertiz ha recibido en promedio a 140 visitantes anuales durante los últimos tres años. Esta infraestructura, ubicada en el parque natural de Bertiz, permite a los usuarios acercarse a la fauna, principalmente aves, en un entorno controlado y camuflado. La instalación es accesible mediante reserva previa y está diseñada para facilitar la observación y fotografía de especies forestales del bosque atlántico.
El parque de Bertiz, declarado Parque Natural en 1984 y parte de la Red Natura 2000, se encuentra en la cuenca del río Bidasoa. La zona destaca por su masa forestal de robledales y hayedos que cubren más de 2.000 hectáreas. La gestión del espacio responde a la protección del patrimonio natural, legado en 1949 y que actualmente se complementa con actividades de educación ambiental dirigidas a diversos colectivos, incluyendo escolares y estudiantes universitarios.
La iniciativa del 'hide' responde a la política de conservación y sensibilización del Gobierno de Navarra, que busca promover el conocimiento de especies en peligro de extinción como el pico picapinos y el dorsiblanco. La infraestructura también fomenta la participación pública, permitiendo a visitantes de diferentes perfiles acercarse a la fauna en un formato accesible y respetuoso con el entorno.
Este espacio se enmarca en un contexto de creciente interés por el turismo ecológico y la educación ambiental en Navarra. La inversión en infraestructuras como esta refleja una apuesta por el desarrollo sostenible y la conservación del patrimonio natural, en línea con las políticas europeas de protección de hábitats y especies amenazadas. La tendencia apunta a ampliar estas iniciativas para incluir más espacios y mejorar la experiencia del visitante.
De cara al futuro, la continuidad y posible expansión de estos programas dependerán de los presupuestos públicos y del apoyo institucional a la conservación. La sensibilización ciudadana y la implicación de la comunidad local serán claves para mantener el interés y la protección de estos espacios naturales. La educación ambiental en espacios como Bertiz jugará un papel central en la formación de una ciudadanía más comprometida con la biodiversidad.