El 75% de los convocados al Programa de Detección Temprana de Cáncer Colorrectal se involucran en el proceso de cribado.
PAMPLONA, 30 de marzo.
Según informes recientes con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Colon, el 75% de los convocados se han adherido al Programa de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal de Navarra, operado por el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN).
Este programa, que inició su andadura en enero de 2014, se desarrolló con el objetivo de reducir la tasa de mortalidad y mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan esta enfermedad. A lo largo de su funcionamiento, que se extenderá hasta diciembre de 2025, más de 810,000 ciudadanos han recibido invitaciones para los chequeos correspondientes.
La implicación de la ciudadanía es crucial, ya que la detección temprana de tumores puede aumentar las tasas de curación hasta un 90%. Esto subraya la importancia de la participación activa en este programa de salud pública.
La gestión del programa recae en la Sección de Detección Precoz del ISPLN, trabajando en conjunto con diversos servicios de salud, que abarcan desde atención hospitalaria hasta la promoción de la salud comunitaria.
Está diseñado para personas empadronadas en la comunidad, en un rango de edad entre 50 y 69 años. Se excluye a quienes tengan un diagnóstico previo de cáncer colorrectal o hayan realizado una colonoscopia en los últimos cinco años.
Los convocados reciben una carta que incluye un kit para la realización de un test de sangre oculta en heces, con envíos organizados por Zonas Básicas de Salud para que los exámenes puedan repetirse cada dos años.
Actualmente, el programa se encuentra en su sexta fase, que comenzó en enero de 2025 y prevé finalizar en diciembre de 2026, dirigiéndose a ciudadanos nacidos entre 1955 y 1976.
En el pasado año, se enviaron invitaciones a 89,550 personas de 33 áreas de salud, y de ellas, 65,928 devolvieron las muestras. La tasa de participación total fue del 74.82%, con variaciones significativas entre hombres (72.1%) y mujeres (77.56%). También se observó que los nacidos en España mostraron más disposición que aquellos extranjeros.
Los resultados del test determinan el siguiente paso: si son negativos, se notifica a los pacientes que serán contactados nuevamente en dos años; si son positivos, se les informa y se les ofrece una cita médica para continuar con el diagnóstico.
Durante la consulta, se les explicará el proceso de colonoscopia, que se realiza en los hospitales públicos de Navarra, y se les proporcionará la información necesaria para su preparación.
Aquellos que son diagnosticados con un tumor invasivo reciben seguimiento especializado en oncología, mientras que los adenomas de alto riesgo se gestionan a través del Servicio de Digestivo.
A lo largo del programa, se detectó que el 4.2% de las pruebas fueron positivas, resultando en la realización de 2,824 colonoscopias diagnósticas. En estas intervenciones se encontraron 93 casos de cáncer invasivo, destacando que un 59% de ellos fueron detectados en etapas iniciales.
Demostrando un panorama preocupante, el cáncer colorrectal ocupa el segundo lugar en prevalencia entre mujeres y el tercero en hombres en Navarra, sólo superado por el cáncer de mama, próstata y pulmón, respectivamente.
Sin embargo, hay señales de progresiva disminución en la incidencia de esta enfermedad, sugiriendo que el programa de detección precoz está teniendo un impacto positivo. Comparando los años, la tasa de incidencia ha disminuido en un 19% en hombres y 14% en mujeres desde el inicio del programa.
A pesar de estos avances, el registro de mortalidad por cáncer colorrectal también muestra una tendencia a la baja, con una reducción notable en la tasa de muertes en los últimos años.
Para prevenir esta enfermedad, las autoridades sanitarias recomiendan una alimentación adecuada rica en fibras, ejercicio regular y el uso responsable de productos como el alcohol y el tabaco. Además, enfatizan la importancia de participar activamente en los programas de cribado disponibles.
Esta información refuerza la necesidad de realizar revisiones periódicas para la detección y eliminación de posibles pólipos, contribuyendo así a la prevención de futuros diagnósticos de cáncer.