Crónica Navarra.

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EHNE denuncia la prohibición temporal de actividades agrícolas como una medida injusta.

EHNE denuncia la prohibición temporal de actividades agrícolas como una medida injusta.

PAMPLONA, 6 de agosto. En la jornada de ayer, la consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno de Navarra, Amparo López, emitió una Orden Foral que ha encendido la polémica en el sector agrícola. La organización EHNE ha calificado esta decisión como arbitraria, afirmando que desmantela el esfuerzo conjunto realizado entre las entidades agrarias y el gobierno en los últimos dos años para prevenir incendios.

En un comunicado, EHNE destacó que, durante este periodo, se había elaborado un protocolo para armonizar las actividades agrícolas y ganaderas con las condiciones climáticas. Este protocolo incluía la implementación de meteoalertas, que clasifican el riesgo del tiempo mediante un sistema de colores, desde el verde hasta el rojo, dependiendo de la amenaza que representen las temperaturas extremas.

El sindicato subrayó que, para este miércoles, la mayor parte de Navarra estaba en alerta verde, con algunos avisos amarillos en zonas específicas. Además, los pronósticos para el viernes indicaban que solo la zona central presentaría un aviso naranja, mientras que las regiones norte y Sakana permanecían en verde. EHNE enfatizó que, a pesar de estos niveles de riesgo, aún era seguro continuar con las labores agrícolas y ganaderas.

EHNE criticó la decisión de la Consejería de Interior, considerándola un desprecio hacia el trabajo del sector agrícola, al tiempo que recuerda la importancia de este sector durante la reciente crisis sanitaria mundial. El sindicato sostiene que la normativa impuesta anula el trabajo realizado para garantizar la seguridad en las actividades del campo.

Además, la organización denunció que esta prohibición es arbitraria ya que su duración depende del juicio subjetivo de las condiciones meteorológicas. Según EHNE, el sector primario ya cuenta con suficientes regulaciones a través de las meteoalertas, por lo que esta nueva prohibición parece innecesaria.

En un tono crítico, EHNE planteó que si el sector agrícola debe suspender su actividad por el riesgo de incendios, entonces deberían considerarse también restricciones en otras áreas, como la construcción del TAV, el túnel de Belate y la circulación de trenes, que también pueden generar riesgos de ignición. Además, plantearon la necesidad de regular otros eventos que, aunque no están directamente relacionados con la agricultura, podrían resultar peligrosos.

La reacción de EHNE sugiere una creciente preocupación por la falta de lógica en algunas decisiones gubernamentales, cuestionando la coherencia de prohibir actividades agrícolas mientras otras, potencialmente riesgosas, continúan sin restricciones. El sindicato concluyó con una crítica a la pérdida de sentido común en la gestión de las políticas públicas relacionadas con el sector primario.