EH Bildu pide mantener abiertas las unidades educativas en Navarra ante recortes por natalidad
La coalición independentista EH Bildu ha solicitado al Departamento de Educación de Navarra que anule la eliminación prevista de unidades en la escuela pública y en las ikastolas, tras la decisión del Gobierno autonómico de reducir aulas debido a la caída de nacimientos. La portavoz parlamentaria, Laura Aznal, ha expresado su preocupación por esta medida, que consideran cortoplacista y basada en datos demográficos que prevén cambios en los próximos años.
El Ejecutivo autonómico argumenta que la reducción de unidades responde a un descenso en la natalidad, un fenómeno que afecta a varias comunidades y que obliga a ajustar la oferta educativa. Sin embargo, la oposición, encabezada por EH Bildu, advierte que estas decisiones pueden poner en riesgo el papel de las ikastolas en la preservación del euskera y la diversidad lingüística en Navarra, además de afectar al modelo de educación pública.
Desde EH Bildu, se apunta que el estudio demográfico realizado por el propio Gobierno indica que la tendencia cambiará en los próximos años, especialmente a partir de 2026. La formación política considera que, en lugar de adoptar medidas de corto plazo, es necesario planificar a largo plazo, evaluando todos los datos disponibles y evitando decisiones que puedan tener un impacto negativo en el sistema educativo.
En el debate también intervienen otros partidos como UPN y Geroa Bai, que han expresado posiciones contrarias a la reducción de unidades. EH Bildu señala que, aunque analizará las iniciativas parlamentarias, su postura sigue siendo la de defender la continuidad de todas las unidades actuales, incluyendo las ikastolas, que representan una pieza clave en la política lingüística y cultural de la comunidad.
La diferencia en ratios entre la educación pública y la concertada también forma parte del debate, con la formación abertzale destacando que las decisiones deben basarse en datos demográficos y no en ajustes coyunturales. La posible adopción de una moratoria o un retraso en la eliminación de unidades sería una opción que valorarán en futuras sesiones parlamentarias, en un contexto de tensión política por el modelo de educación y la lengua en Navarra.
El escenario político en Navarra se presenta complejo, con visiones enfrentadas sobre cómo gestionar los cambios demográficos y garantizar la sostenibilidad del sistema educativo. La discusión continúa en un momento en que la comunidad analiza la evolución de su población y el papel de las instituciones educativas en la preservación de su identidad cultural y lingüística.