Crónica Navarra.

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Chivite asegura que el propietario de Servinabar no solicitó privilegios en sus encuentros: "No lo habría permitido".

Chivite asegura que el propietario de Servinabar no solicitó privilegios en sus encuentros:

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha hecho declaraciones contundentes en relación a sus encuentros con Antxon Alonso Egurrola, quien es el administrador de Servinabar. En este contexto, Chivite ha señalado que en ninguna de sus reuniones el empresario le solicitó un trato preferencial, afirmando que de haberlo hecho, ella no lo habría permitido. Además, enfatizó que no discutieron sobre futuras licitaciones.

Durante su intervención en una sesión parlamentaria, convocada por los grupos UPN y PPN, Chivite defendió su papel como presidenta, subrayando que su labor consiste en escuchar iniciativas, abordar problemas y facilitar soluciones siempre dentro del marco legal. Aseguró que la transparencia es clave, ya que toda su agenda pública está disponible desde febrero de 2024, y animó a los legisladores a revisar los registros de sus reuniones, donde se pueden constatar más de 170 encuentros con distintos interlocutores externos en ese período.

En términos generales, la presidenta mencionó que ha recibido a más de 400 personas en su despacho en poco más de un año, poniendo en evidencia la cantidad de trabajo que conlleva su cargo. Confirmó que sus reuniones con Egurrola preceden a febrero de 2024, recordando un encuentro el 24 de julio de 2020, donde el empresario comentó sobre la problemática reforma del edificio del Archivo.

Chivite también detalló un segundo encuentro el 20 de octubre de 2020, en el que estuvo acompañada por directivos de Acciona, en el que se presentó el proyecto denominado "Ciudad Circular", catalogándolo como una visita institucional. A partir de ahí, la presidenta se reunió con Egurrola en dos ocasiones más, en abril y septiembre de 2021, para recibir actualizaciones sobre el proyecto Mina Muga, en el que el empresario estaba involucrado. Posteriormente, no mantuvo más encuentros con él, aunque ha recibido mensajes relacionados con su labor política, pero no sobre su actividad empresarial.

Finalmente, Chivite reiteró que en ninguno de los encuentros solicitó ningún tipo de favoritismo y que no se discutieron licitaciones, subrayando que incluso en su última reunión, faltaban 13 meses para la licitación de un proyecto al que la empresa de Egurrola pretendía acceder, y más de dos años para otro relacionado. Con estas afirmaciones, Chivite busca limpiar su nombre y el de su administración ante las acusaciones que han surgido en los últimos días.