Casi 2.000 personas exigen en Pamplona una moratoria en proyectos de biometanización
Una manifestación en Pamplona reunió a más de 1.500 personas para solicitar una moratoria de dos años en los proyectos de biometanización en Navarra. La movilización, que partió desde la plaza de la Constitución, buscaba frenar la proliferación de macroplantas que, según los convocantes, amenazan el modo de vida en los pueblos afectados.
El despliegue de estas instalaciones, actualmente proyectadas en al menos 17 localidades, ha generado rechazo por sus impactos en la salud, el medio ambiente y la agricultura. Los participantes cuestionan la falta de participación social y una planificación democrática en la aprobación de estos proyectos, que consideran impulsados por intereses empresariales y fondos privados.
El contexto político en Navarra ha sido de cierta ambigüedad, con declaraciones del Gobierno que no han sido suficientes para frenar el avance de estas macroplantas. La moratoria aprobada en 2025 no incluyó todos los proyectos, lo que ha alimentado la preocupación de las plataformas vecinales, que exigen una regulación más estricta y mecanismos de control efectivos.
Desde el punto de vista político, la movilización refleja la tensión entre la administración autonómica y las comunidades locales, que reclaman mayor participación y protección del patrimonio agrícola y natural. La presión social busca influir en las decisiones futuras y en la formulación de una normativa que garantice un desarrollo sostenible y democrático.
De cara al futuro, expertos y plataformas sociales coinciden en la necesidad de un análisis profundo que contemple los impactos reales y promueva un modelo cercano a las necesidades del sector agroganadero. La continuidad de la movilización puede ser clave para delimitar una política más participativa y responsable en materia de energía y medio ambiente en Navarra.