Aumenta el uso de vapers en Navarra pese a la reducción del tabaquismo tradicional
En Navarra, el consumo de cigarrillos electrónicos ha crecido significativamente entre adolescentes y jóvenes en la última década, con un incremento del 19,7% en 2025. Mientras tanto, el tabaquismo tradicional ha disminuido, situándose en un 16,8% en población mayor de 15 años, y en el caso de los jóvenes de 14 a 18 años, la reducción ha sido notable, del 10,1% al 5,6% en los últimos años.
Este fenómeno refleja una tendencia a la sustitución del tabaco convencional por productos como los vaporizadores, que, aunque percibidos como menos dañinos, contienen riesgos similares para la salud, como la presencia de monóxido de carbono y alquitrán. Además, el uso de cigarrillos de liar y tabaco calentado ha aumentado entre ciertos grupos, a pesar de las campañas preventivas y normativas existentes.
El contexto político en Navarra se caracteriza por un compromiso con la prevención y la sensibilización en salud pública, a través del IV Plan de Prevención de Adicciones y el Plan de Salud Pública 2022-2025. Sin embargo, las cifras indican que las estrategias aún enfrentan desafíos, especialmente en la protección de los menores frente a las estrategias de marketing y diseño de productos atractivos.
Las implicaciones de estos datos son preocupantes, dado que el inicio temprano en el consumo de nicotina puede derivar en hábitos persistentes y mayores riesgos para salud a largo plazo. La mortalidad por cáncer de pulmón, que en las mujeres ha aumentado un 24%, evidencia la necesidad de reforzar las políticas de control y prevención.
De cara al futuro, las autoridades sanitarias consideran fundamental intensificar las campañas de sensibilización, fortalecer la regulación sobre la venta y promoción de productos de tabaco y vaporizadores, y promover recursos para dejar de fumar. La tendencia al alza del uso de vaporizadores requiere una respuesta coordinada que combine acciones educativas, normativas y de atención sanitaria.
En un escenario de creciente preocupación por la salud pública, Navarra busca mantener el descenso del tabaquismo tradicional y frenar la expansión de nuevos productos, con la vista puesta en una población más informada y menos expuesta a riesgos evitables.