Crónica Navarra.

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Acusado de maltrato y agresión sexual, sentencian a ocho años y once meses de prisión por el TSJN.

Acusado de maltrato y agresión sexual, sentencian a ocho años y once meses de prisión por el TSJN.

PAMPLONA, 10 Ene. - El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha emitido una condena de 8 años, 11 meses y 15 días de prisión hacia un acusado por maltrato y agresión sexual a su pareja en una localidad de la merindad de Sangüesa.

En esta nueva sentencia, que puede ser apelada ante el Tribunal Supremo, la Sala de lo Civil y Penal del TSJN ha aumentado la condena impuesta en febrero de 2023 por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, agregando 10 meses adicionales. En concreto, el procesado ha sido considerado autor de un tercer delito de maltrato, por lo que se le impone una pena de 4 meses; además, se le considera culpable de un delito contra la intimidad por descubrimiento y revelación de secretos, lo cual le acarrea 6 meses más de prisión, tal y como ha informado el TSJN en un comunicado.

Las demás penas impuestas por la Audiencia han sido confirmadas: 3 años y 6 meses por cada uno de los dos delitos de agresión sexual; 5 meses y 15 días por un delito de maltrato habitual; y 4 meses por cada uno de los dos delitos de malos tratos.

En todos estos delitos, el tribunal tuvo en cuenta las atenuantes de drogadicción y dilaciones indebidas.

El acusado no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima durante 14 años y 5 meses y, además, después de cumplir la pena privativa de libertad, deberá someterse a 3 años de libertad vigilada.

La relación sentimental entre ambos duró desde marzo hasta junio de 2018. Desde el principio, el acusado la maltrataba de manera habitual, especialmente a partir de mayo, durante sus discusiones. Entre otras amenazas y comportamientos, le obligaba a borrar contactos telefónicos, inspeccionaba su móvil, revisaba diariamente sus conversaciones, controlaba su forma de vestir y su ropa interior, y se enfadaba si quedaba con amigas.

La sentencia detalla dos agresiones sexuales perpetradas sin el consentimiento de la mujer.

Debido al comportamiento del acusado, la denunciante ha experimentado sentimientos de culpabilidad, vergüenza, frustración, depresión y trastorno por estrés postraumático. Ha recibido tratamiento psicológico como consecuencia de estos hechos.

Según se recoge en la resolución judicial, el inculpado presenta un trastorno mixto de la personalidad debido al consumo perjudicial de múltiples drogas a lo largo del tiempo, lo cual le provoca una afectación leve en sus capacidades intelectivas y volitivas.

El procesado admitió los delitos de maltrato, pero negó las agresiones sexuales.

En su sentencia, la Sala de lo Civil y Penal del TSJN valora la declaración de la mujer como el "elemento nuclear del cuadro probatorio". Los magistrados destacan que la información proporcionada por la víctima ha sido altamente confiable debido a su intensa corroboración periférica, no habiendo ninguna falta de credibilidad subjetiva, y evidenciando una situación de enamoramiento y adicción hacia el acusado por parte de la víctima en un contexto nocivo de agresión, sumisión y control constante que ejercía el acusado sobre ella, hecho que el propio acusado admite después de aceptar su condena por el delito de maltrato habitual y otros dos delitos de maltrato de obra.

Según el Tribunal, existen pruebas suficientes y razonables en la causa para confirmar los dos delitos de agresión sexual.

La Sala no solo rechaza los argumentos presentados por la defensa en su apelación, sino que también acepta dos cuestiones planteadas por las acusaciones. Consideran probado un delito adicional de malos tratos cometido después de una de las agresiones sexuales, así como un delito contra la intimidad por descubrimiento y revelación de secretos. Los jueces explican que el acusado llevó a cabo este delito al acceder al contenido del teléfono móvil de su pareja sin su consentimiento.

Los magistrados resaltan que "el hecho de que la denunciante le hubiera permitido acceder voluntariamente al contenido del teléfono móvil en el pasado no justifica ninguno de los accesos posteriores, ya que no fueron consentidos".